Día Mundial de la Alimentación. #HambreCero

Día Mundial de la Alimentación. #HambreCero

La FAO celebra el Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre de cada año para conmemorar la fundación de la Organización en el año 1945.

Se organizan eventos en más de 150 países de todo el mundo, convirtiéndolo en uno de los días más celebrados del calendario de la ONU. Estos eventos promueven la concienciación y la acción a escala mundial para aquellos que padecen hambre y la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria y dietas nutritivas para todos.

A por el reto #HambreCero

El Día Mundial de la Alimentación es una oportunidad para demostrar compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS)  – Alcanzar la meta del Hambre Cero en 2030 – .  Se trata también de un día para que podamos celebrar los avances realizados hacia la consecución del #HambreCero.

Los objetivos de este reto del #HambreCero son los siguientes:

  • El derecho a la alimentación es un derecho humano básico.
  • Invertir en sistemas alimentarios sostenibles y desarrollo rural significa emprender algunos de los principales desafíos globales: De alimentar a la creciente población mundial a proteger el clima mundial. Y abordar algunas de las causas fundamentales de la migración y el desplazamiento.
  • Lograr los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible no puede suceder sin acabar con el hambre y sin tener una agricultura y unos sistemas alimentarios respetuosos con el clima, sostenibles y resilientes que provean para las personas y el planeta.
  • Alcanzar el #HambreCero es posible: De los 129 países estudiados por la FAO, 72 ya han logrado el objetivo de reducir a la mitad la proporción de personas que sufren hambre en 2015. En los últimos 20 años, la probabilidad de que un niño muera antes de los cinco años se ha reducido casi a la mitad, con unos 17.000 niños salvados cada día. Las tasas de pobreza extrema se han reducido a la mitad desde 1990.

Cambiar el futuro de la migración

El tema de este año en el Día Mundial de la Alimentación es claro: «Cambiar el futuro de la migración. Invertir en seguridad alimentaria y desarrollo rural«.

Se explica porque “el mundo está en constante movimiento. A día de hoy y debido al aumento de los conflictos y la inestabilidad política, se han visto obligadas a huir de sus hogares más personas que en cualquier momento desde la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, el hambre, la pobreza y un aumento de los fenómenos metereológicos extremos relacionados con el cambio climático son otros factores importantes que contribuyen al desafío migratorio. Los grandes desplazamientos de población hoy en día presentan desafíos complejos que exigen una acción a escala mundial.

Muchos migrantes llegan a los países en desarrollo, creando tensiones donde los recursos ya son escasos, pero la mayoría, unos 763 millones, se trasladan dentro de sus propios países más que al extranjero.  Al invertir en el desarrollo rural, la comunidad internacional también puede aprovechar el potencial de la migración para apoyar el desarrollo y aumentar la resiliencia de las comunidades de acogida y desplazadas, sentando así las bases para una recuperación a largo plazo y un crecimiento inclusivo y sostenible”.

El valor de una buena alimentación infantil

La importancia de la nutrición infantil tiene su reflejo fundamental en la edad escolar. A partir del tercer o cuarto año de vida, los niños experimentan un crecimiento continuo durante una etapa bastante larga: La edad escolar. Se trata de un período crucial, de máximo desarrollo intelectual y físico. Se distingue por una importante maduración.

Los niños adquieren en ella grados de autonomía en diferentes aspectos. Entre ellos, por supuesto, la alimentación. Es capaz de comer solo aunque al principio necesita ayuda para algunas cosas como cortar con cuchillo o masticar sin dificultad. Es una etapa en la que empieza a consolidar la diversidad de alimentos en la dieta y la adaptación progresiva a la alimentación del adulto.

Es fundamental que el niño incorpore unos buenos hábitos en el entorno familiar. Aunque las guarderías y los colegios también son un marco muy adecuado para transmitir y reforzar esta educación, señala Anabel Aragón, responsable de Nutrición y Salud de Nestlé, que desarrolla las siguientes pautas a seguir y cumplir:

  • Cinco comidas al día.
  • Desayunar antes de salir de casa.
  • Incluir frutas y verduras a diario en la dieta del niño.
  • Incorporar alimentos ricos en fibra como cereales integrales y legumbres.
  • Si el niño come en el colegio, tenlo en cuenta y planifica y completa la cena de forma equilibrada.

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