El contenedor marrón se suma al gris, al verde, al azul y al amarillo

El contenedor marrón se suma al gris, al verde, al azul y al amarillo

El reciclaje se ha transformado en una obligación de todos los ciudadanos. Supone cuidar de nuestro medio ambiente y ser respetuosos con la naturaleza. Para lograrlo entre todos, las distintas administraciones organizan los servicios de recogida de basura y disponen de los diferentes contenedores para que cada resto vaya a su sitio y haya un sitio para cada tipo de residuo.

Por ello, en fila, cada ciertos metros en las esquinas de nuestras localidades, encontramos los contenedores de colores. Tenemos el gris, el verde, el azul y el amarillo, a los que ya estamos habituados. Pero ahora hay una gran novedad. Ha llegado el contenedor de color marrón.

Lo primero que hay que saber es que este contenedor marrón surge como división del contenedor gris. Asimismo, su velocidad de implantación no es igual en todas las regiones de España. De hecho, no todas las comunidades autónomas cuentan todavía con el contenedor marrón.

Algunas de las pioneras son Euskadi, Navarra, Cataluña o Madrid. Los primeros contenedores marrones fueron instalados en 17 zonas de 10 distritos de la capital española pero con intención de ampliarlo paulatinamente al resto de España.

¿Qué se echa en el contenedor marrón?

Lo que debe depositarse en este contenedor es: restos de alimentos como pieles de frutas, espinas de pescado, plantas, cáscaras de huevo o posos; o servilletas y papel de cocina usados.

Por su parte, los restos impropios a este contenedor son los restos no orgánicos como objetos de cerámica, pañales, colillas, chicles, toallitas húmedas, arena para mascotas, pelo, polvo, etc.

La utilidad del contenedor marrón es que con los restos que se depositan en el contenedor marrón se puede hacer compost, biorresiduo que puede aprovecharse como fertilizante e, incluso, como generador de energía. Es una actividad hecha a medida para el cuidado del medioambiente que a la vez crea empleo.

 

Es importante meter bolsas en los contenedores, para mantener con mayor facilidad la higiene del lugar. Si el espacio no te permite añadir un cubo más, siempre puedes colocar bolsas independientes en el mismo. Además, para poder facilitar la diferenciación hasta que todos y todas nos acostumbremos, pueden colocarse etiquetas con nombres, colores e incluso dibujos.

  • ¿Qué va en el contenedor amarillo? En el contenedor amarillo van los envases. Envases de plástico, tetrabriks y latas.
  • ¿Qué va en el contenedor verde? En el contenedor verde van los envases de vidrio. El vidrio recolectado se lleva a la planta de reciclaje, se limpia, se retira todo lo que no es vidrio (etiquetas, pegamento, etc) y se tritura hasta convertirlo en polvo. Esto sirve de materia prima para fabricar envases de vidrio como los originales para hacer botellas, bombillas, frascos, etc.
  • ¿Qué va en el contenedor azul? En el contenedor azul va el papel y el cartón. Lo recogido también va a las plantas de reciclaje respectivas, allí se tritura y compacta y se transforma en unas grandes balas de papel.
  • ¿Qué va en el contenedor gris? En el contenedor gris van los desechos. Todo el resto que no puedas poner en los otros contenedores, todo lo que no puede ser reciclado pero que no contiene residuos tóxicos.

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