Banner
Caucasian butler holding tray with cloud

Mayordomos digitales: ¡lo necesito!, ¡lo quiero!…o todo lo contrario

¿Qué es un mayordomo digital?

Si eres un poco friki del mundo de los superhéroes y te preguntan por un mayordomo es casi seguro que pensarás en Alfred, el imperturbable y absolutamente confiable “chico-para-todo” de casa-Batman. Pero si te especifican un poco más y te piden que sea no-humano, la imagen (la voz en realidad, dado que no tiene una presencia física) del inefable Jarvis de Ironman aparecerá en tu mente. Ahí vemos al amigo Toni Stark paseando de aquí para allá por su casa o en su bonito traje de Vengador y pidiendo lo más inaudito a un ser incorpóreo, que lo escucha vaya donde vaya y responde muy solícitamente a sus demandas, ya sea encargando una pizza o montando un robot, todo ello con una voz muy humana y una actitud completamente empática y preocupada por su amo.

Jarvis es, pues, el mayordomo digital (o asistente virtual, como también se les conoce) por antonomasia y, de hecho, la imagen que creo tenían en mente todos los fabricantes de móviles cuando se lo imaginaron funcionando en sus dispositivos. Vamos, que casi podríamos expresarlo matemáticamente:

Jarvis=Siri20

¡Vaya!, ya se me ha escapado uno. Siri, de Apple, es uno de los más usados.

¿Es este otro nuevo invento?

¡Qué va! Es más bien la implementación de una antigua idea. Hay muchas referencias tanto en la literatura como en el cine de ciencia ficción.

Arthur C. Clarke, en su magnífica obra “2001: una odisea del espacio”, y Stanley Kubrick, en la versión cinematográfica de la misma, ya nos presentan a HAL9000 como el Siri de la época (a ver quién no se acuerda de ese ojo rojo espiando sin descanso a los mal avenidos astronautas).

Pero, si lo pensamos un poco, ¿no era el Genio de la lámpara de Aladino otro tipo de Siri?  Aladino tenía una lámpara maravillosa (tradúzcase por estupendísimo iPhone), la frotaba (dejaba pulsado el botón central), aparecía el genio (Siri) que le preguntaba que deseaba (pues eso) y éste se lo conseguía (¿pues eso?).

Está claro que el ser humano tiene, desde tiempos inmemoriales, el insatisfecho deseo de ser escuchado y servido.

¿Cómo funcionan?

Simplificando mucho y, admitiendo las comprensibles variaciones en base a la implementación de cada fabricante, más o menos así:

    1. Graban tu voz con la pregunta y la suben a su “nube” con capacidades de Inteligencia Artificial, donde pueden aprovechar la enorme capacidad de computación de sus n-mil servidores dedicados a estos menesteres
    2. “Desmenuzan” todos los aspectos de tu voz, como la entonación, para saber si estás haciendo una pregunta; la convierten a texto y la analizan sintácticamente, gramaticalmente, añaden el contexto, sinónimos, … en definitiva: comprenden lo que estás pidiendo.
    3. Realizan la acción que solicitas, si es que es posible, ya sea activar la WIFI, lanzar una búsqueda, cantar (o no),…

Curiosamente, tras unos inicios algo “robotizados”, centrados en la eficiencia de las respuestas ofrecidas, detectaron que se generaba un cierto rechazo por parte de los usuarios (a nadie le gusta hablar con un tío antipático), lo que provocó que se embarcaran en un proceso de “humanización”, con cuidado de no cruzar nunca el Valle Inquietante. Y es que la capacidad de empatizar con el usuario es un factor clave en la adopción del sistema, en el nivel de satisfacción que ofrece. ¿Cómo están abordando esto? Principalmente desde 3 líneas:

    • Voces cada vez más humanas, menos sintéticas (aunque creo que a Google se le ha ido la mano un poco aquí, como comentaré más tarde). En esta línea están consiguiendo resultados sorprendentes.
    • Reforzar la comprensión de expresiones ambiguas, solventadas por el contexto, por el idioma o por lo “normalmente aceptado” como acepción más común de tu pregunta. Esto implica que, en lugar de tener que aprendernos una serie de comandos, podemos preguntar de forma más natural. Por ejemplo, pregúntale a Siri “¿Cómo va el Almería?”. Su respuesta no será como cotiza el tomate de Almería o cómo avanza la negociación para la llegada del AVE, sino que te mostrará una tabla de clasificación de 2ª división de fútbol y te dirá en qué posición está y cuántos puntos lleva.
    • Responder a preguntas “poco formales”. Esto, que puede parecer una tontería, es uno de los factores a nivel inconsciente que más grado de aceptación genera. Por ejemplo: “Cuéntame un chiste”, “cántame una canción”, “¿Te gusta Juego de Tronos?”,…Hay toda una batería de cuestiones de este estilo para los asistentes virtuales que te mantendrán un rato pegado a tu dispositivo y que conseguirán, sin que te des cuenta, que aprendas cómo utilizarlos, qué preguntarles, cómo hacerlo, … Más abajo pondré enlaces para cada plataforma.

Nuevamente, hay casos, tanto en cine (HER) como en TV (The Big Bang Theory), que muestran cómo esa capacidad de empatizar, cada vez mayor, acabará en tórridas relaciones con nuestros asistentes virtuales. 😉

¿Cuáles son los más utilizados actualmente?

Coinciden directamente con los de aquellas compañías que más invierten en IA:

    • Google. Básicamente me refiero a las capacidades de Android en este sentido, aunque Google Assistant, también es accesible a través de un dispositivo específico que han creado llamado Google Home. Lo invocas usando la expresión “OK google”. A partir de ahí, lanzas tu pregunta y te devuelve una lista de opciones basadas en su propio buscador, más o menos inteligentes, en base al contexto en el que la realizas. También puedes configurar opciones de tu dispositivo. Esta es la lista oficial de acciones que puedes realizar. Por ejemplo, si le pides el tiempo de mañana, te mostrará una ficha con la previsión meteorológica en tu ubicación. En este artículo puedes ver ejemplos concretos. Mi consejo es que, si no estás usando la versión en inglés, no esperes que te lo “diga”, has de leerlo, porque la voz en castellano de Google es… sobre todo si usas Google Maps cuando conduces. En su ánimo de evitar un tono lineal y aburrido, ha recurrido al otro extremo y no sabes si tienes que girar a la derecha en el próximo cruce o te está invitando a una fiesta de mojitos.
    • Microsoft. Si tienes Windows 10 instalado, ya sea en tu PC o (más raro sería) en tu móvil, te presento a Cortana. Y ¿por qué se llama Cortana?, pues aquí te explican por qué. Una vez que la has configurado, la invocas mediante “Hola Cortana”. A la hora de mostrarte el tiempo, vuelos, etc es igual de válida que Google, pero, dado que se basa en el buscador Bing, cuando busques respuestas generales y se vaya a la web no obtendrás resultados tan válidos (Google sigue siendo el rey de los buscadores). En lo que sí que destaca es en la búsqueda de documentos, contactos, fotos, … en el equipo. Puedes pedirle que te busque los documentos que hablaban del proyecto X y te buscará aquellos Excel, Word, Powerpoints, PDFs, … que contengan ese texto. También puedes pedirle acciones relacionadas con la activación de elementos del dispositivo, bluetooth, WIFI, … pero, sin duda, Cortana es la que mejor canta… XD. Esta es la lista de acciones que puedes realizar. Y si quieres reírte un poco, pregúntale esto.
    • Amazon. Si estás enganchado a las compras en Amazon, usas un Kindle para tus libros electrónicos o una tableta Fire, tu ecosistema será gobernado por Alexa (y, nuevamente, aquí te explican por qué le pusieron ese nombre). La lista de dispositivos que te permiten usar Alexa está aquí, pero el principal y del que más habrás oído hablar es Echo. Amazon Echo es un equivalente al Google Home, un cilindro que alberga micrófonos, altavoces y la electrónica necesaria para llevar tus demandas a la nube Amazon y que te devuelva sus resultados. Es, con diferencia, el asistente que se integra con otros dispositivos, propios o de otros fabricantes, más de 1000, según su propia nota de prensa, pero… (redoble de tambores)… ¡sólo está en inglés! Y, para colmo no se puede comprar en todos los países (en el caso de España, tienes que pasar por UK). Si el lenguaje de Shakespeare no es tu fuerte, esta es no es tu opción.
    • Apple. Te mueves en el entorno Apple, será Siri quien hable contigo. Para invocarla tienes que decir “Oye Siri”, a partir del iphone 5 si está cargando, o del 6 sin necesidad de estar conectado. También puedes dejar el botón Home pulsado. Los que la conocemos desde que nació siempre la veremos como una mujer, así que hablaré en femenino cuando la mencione (además,una de sus acepciones es eminentemente femenina), pero que sepas que ya puedes seleccionar el sexo desde la pantalla de Ajustes. Al igual que los anteriores, pídele el tiempo, el estado de tu vuelo, cómo se llega a un sitio, … y muchas cosas más. Aquí tienes la lista de todo lo que le puedes pedir. Y va subiendo, porque desde la versión 10 de iOS, los desarrolladores que quieran pueden integrarse con ella. Así, por ejemplo, un banco americano ya te permite que le pidas a Siri el saldo de tu cuenta, puedes enviar un whatsapp sin tocar el teléfono, … Y si quieres echar unas risas, aquí tienes unas 150 preguntas para entretenerte con ella.

¿Ya está?, ¿esos son todos?… Bueno, están apareciendo más. Por ejemplo, Samsung presentó Bixby en el evento de lanzamiento del S8, pero sólo está en inglés , no accesible aún desde España y sólo funciona desde este terminal. Eso sí, no me cabe la menor duda de que se va a extender y potenciar (de hecho, el S8 tiene un botón dedicado específicamente para invocarlo), pero dejamos su análisis para cuando podamos compararlo.

También es importante mencionar que todos ellos permiten, en mayor o menor medida, la interacción con lo que se ha dado en llamar la casa conectada, es decir, dispositivos que se conectan a tu red WiFi y permiten su control centralizado: abrir las puertas del garaje, de la casa, encender las luces, programar el aire acondicionado, etc… Esto aumenta enormemente los posibles usos de tu asistente.

A nivel corporativo, para empresas, también están surgiendo estos asistentes, si bien llevan detrás, normalmente, proyectos de integración con los propios sistemas de la empresa. El más relevante a día de hoy es Watson, de IBM.

Todo eso está muy bien, pero, ¿valen para algo?

La pregunta del millón…Y la respuesta, para mí es clarísima: depende de cada persona. No sólo de cómo suela usar el teléfono o sus dispositivos, sino de su relación con la tecnología y de sus propias circunstancias personales. Conozco personas que ni lo han usado ni lo usarán en mucho tiempo y otras, como yo, que lo usan como parte de su vida diaria. Siendo así, permíteme que te conteste desde mi propio punto de vista: para qué lo uso, cómo lo uso, cómo me conecta con el resto de la familia, … Pondré algunos ejemplos, no todos, porque son muchos.

Estableceré dos premisas:

    1. Aunque trabajo con todas las tecnologías, soy “Appleliano”, así que todo lo que cuente será basado en Siri. Mi punto de partida es un iPhone 7, un Apple Watch, un iPad y un iMac.
    2. Como mencionaba antes, hay circunstancias personales que derivan en la ampliación o el cambio en la forma de usar Siri. Así que comentaré los usos para una persona con habilidades normales y otros para cuando no puedes disponer de algunas de esas capacidades.

Mi uso diario

    • La lista de la compra: habrá algo más simple pero más engorroso que mantener la lista de la compra. Si lo haces en un papel lo pierdes, o sólo incluyes lo que tú recuerdas. Luego tu mujer te da una lista más grande que tienes que fusionar con la tuya… Así que ¿cómo facilitamos las cosas?
      • Pídele a Siri que te cree una lista de la compra. Una vez hecho, en la App de recordatorios te habrá creado una lista nueva que se llama Compra.
      • Comparte la lista con todos los que quieras que metan artículos en la lista.
      • Cada vez que quieras añadir algo a la lista, sólo tienes que decir “Oye Siri, añade patatas a la lista de la compra”… et voilà, patatas añadidas. Esto lo puedes hacer desde cualquiera de tus dispositivos, porque la lista se sincroniza con todos los que compartes AppleID. Muchas veces estás dando un paseo, o corriendo, … así que desde el reloj invocas a Siri y le pides que añada lo que necesitas.
    • Poner música: vas caminando con los auriculares puestos, es invierno y llevas el chaquetón cerrado. ¿vas a abrirla cremallera para sacar el teléfono del bolsillo interior y poner/cambiar la música?, ¿o para poner un podcast?. Pues no, dejas pulsado el botón central de los auriculares y le dices a Siri que te ponga música de tu grupo favorito. Esto me pasa mucho cuando estoy en la ducha. Me llevo el teléfono y escucho uno de mis podcasts favoritos, pero en mitad de la ducha se acaba o me apetece oír música. Pues simplemente dices “Oye siri, pon música de Jean Michel Jarre” y disfrutas de un final de ducha New Age.
    • Siri almacena las relaciones personales, así que puedes decirle quién de tu lista de contactos es qué. Por ejemplo, si tienes un contacto Miguel para tu hijo puedes decir: “Oye Siri, Miguel es mi hijo”. Si tienes muchos “Migueles” te pedirá que selecciones uno y ya puedes llamarlo así para siempre. Lo mismo puedes hacer con tus padres, esposa, hermanos… Incluso, si quieres que te llame de alguna manera, porque tienes un apodo, por ejemplo, también puedes decirle que lo haga.
    • Vas conduciendo, andando, … y recuerdas que tienes que enviar un mensaje. Entendemos por mensaje un SMS, un iMessage, un correo, un Whatssapp. El mecanismo es siempre el mismo.
      • “Oye Siri, envía un Whatssapp/mensaje/correo (a elegir) a mi mujer”
      • Te preguntará: “¿Qué quieres que le diga?”
      • Y le dictas lo que quieres decir.
      • Cuando termina te lo lee y te pregunta que si quieres enviarlo. Le dices que sí y ¡listo!
    • Si tu hijo tiene un iphone, le has configurado la compartición de ubicación y, como padre de un menor, quieres saber por dónde anda, podrás decir: “Oye Siri, ¿dónde está mi hijo?” y te aparecerá un mapa con la ubicación del insurrecto.
    • Hacer llamadas: bien utilizando la relación antes mencionada, el nombre del contacto o enumerando los dígitos del número al que quieres llamar. Sobre todo en el coche.
    • Saber cómo va el Almería en la liga, como mencionaba más arriba o a qué hora juega tu equipo favorito.
    • Poner una alarma para que me avise a una hora determinada: “Oye Siri, despiértame mañana a las siete y media”.
    • Activar el GPS para que te lleve a la calle que no conoces: “Oye Siri, ¿cómo llego a la calle X?”
    • Y algunos más,…

Todo esto son “detalles” que se van metiendo en tu vida diaria y que, está claro, no te salvan la vida (aunque podría, si tienes que llamar al 061 y tu única posibilidad de hacerlo es “decirlo”), pero la facilita y cada vez incorporas más acciones.

Pero no me había dado cuenta hasta hace poco de lo importante que puede ser para una persona que, por ejemplo, no puede ver. Cuando pierdes la visión pierdes todas las referencias espaciales y temporales a las que estás acostumbrado, no sólo para manejar un móvil, claramente, sino para algo tan simple como saber la hora. Aquí es dónde la respuesta a la pregunta de si los asistentes virtuales valen para algo pasa a ser un rotundísimo SÍ, tanto porque te permiten mantener algunas referencias que no puedes tener de otra manera, como porque te ayudan a mejorar la calidad de vida.

    • Llega la noche, te vas a la cama y te duermes… Hasta aquí todo normal, pero cuando te despiertas, no sabes si es de día o de noche, si han pasado 3 horas o 7… así que: “Oye Siri, ¿qué hora es?”
    • Ya no puedes ver la tele, pero le puedes pedir a Siri que te ponga un podcast y enterarte de cómo va el mundo.
    • Puedes llamar por teléfono, por una emergencia o simplemente, porque quieres hablar con tu hijo.
    • Puedes enviar un whatsapp o un mensaje
    • Puedes oir música
    • Puedes escuchar un audiolibro.
    • Incluso, yendo un poco más allá, utilizando tecnologías de Beacons, puedes establecer “balizas” por toda la casa y puedes preguntarle a Siri dónde estás (sí, dónde estás en tu propia casa). Esto no es algo de ciencia ficción, sino completamente realizable hoy en día.

Conclusión

Los mayordomos digitales están aquí para quedarse. Cada vez serán capaces de hacer más cosas y te permitirán relacionarte con ellos de forma más natural, desde más sitios, facilitándote la vida en los pequeños detalles del día a día y mostrando su valía en las situaciones “complicadas”, así que mi recomendación es que, elijas la tecnología que elijas, te vayas acostumbrando. Empieza a usarlos, porque ya sea tu Siri propio o el Siri de la empresa con la que tendrás que hablar para pedirle servicios, quejarte o lo que sea, esto no hay quien lo pare.

Para las personas con discapacidades, este es el bastón que te permite apoyarte para ganar, al menos, algo de autosuficiencia que, no olvidemos, es lo que forja nuestra autoestima.

Así que, ¡bienvenido, Alfred!

Miguel Castillo Lazo

Gerente de Innovación en el Grupo Cooperativo Cajamar