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Las tarjetas de débito y de crédito tienen muchos números grabados en ellas, tanto en su cara como en su revés. Hoy vamos a centrarnos en qué significan y para qué sirven. En un mundo en el que la tecnología avanza con gran rapidez, la fiabilidad, la seguridad y la sencillez, son elementos que los usuario valoran de forma creciente.

Hay dos series de números sobreimpresos en cada tarjeta de crédito que conforman unos códigos que se llaman CCV y CVV.

Un consumidor habitual que hace sus compras a través de internet estará más que acostumbrado a que, durante el proceso que dura cada una de las operaciones, para que sea válida y finalice correctamente, se le solicite un código que se donomina CVV o CVC. Es importante saber tanto para qué sirve como también dónde podemos encontrarlo.

¿Qué es el CVV?

Empezamos por el código CVV, que toma sus siglas del inglés, donde significa Card Verification Value, es decir, Valor de Verificación de la Tarjeta. No hay que confundirse. En este caso se trata de un número que puede variar entre los tres y los cuatro guarismos y que se ubica en el revés de cada tarjeta de crédito o de débito. Exactamente al final del rectángulo cuyo fondo es de color blanco y que se utiliza para que cada titular estampe dentro de él su propia firma.

Ahora, hay que darle la vuelta a la tarjeta y fijarse con mucha atención, ya que nos encontraremos con dos paquetes de números con un espacio de separación de por medio:

  1. El primer grupo es el llamado CVV1, que se corresponde con los cuatro últimos números del código de 16 cifras de la parte delantera de la tarjeta.
  2. La segunda parte es el CVV2 que es un algoritmo aleatorio de 3 o 4 cifras dependiendo de las entidades emisoras de tarjetas.

Pese a que ambos grupos de números son técnicamente CVV o CVC, cuando nos soliciten introducir el CVV o CVC de nuestra tarjeta de crédito o débito, deberemos escribir el segundo grupo de números, es decir, el grupo de está formado por tres cifras, situado al final del cuadro de la firma.

El CVV2 es único para cada tarjeta que se emite

Estos tres dígitos o CVV2 son un código de seguridad que sirve para realizar transacciones por Internet o con TPV virtuales. El CVV2 es la validación última de las operaciones electrónicas. Por lo que si queremos aumentar la seguridad de nuestra tarjeta en caso de robo o pérdida, es recomendable borrar este número de la tarjeta y memorizarlo.

El CVV es un número exclusivo para cada tarjeta que contratemos. En caso de solicitar una tarjeta nueva a nuestra entidad que esté vinculada a la misma cuenta, el código de 16 cifras de la parte delantera se mantendrá pero el CVV y la fecha de caducidad se modificarán.

Mientras las tarjetas VISA, Mastercard o Euro6000/CECA tienen tres dígitos en el CVV, las American Express tienen cuatro dígitos.

Formas de pago por internet: tarjetas o plataformas de pago

La seguridad a la hora del pago por internet es fundamental. Por eso, además de los códigos de seguridad de las tarjetas, los consumidores y usuarios tienen que saber escoger el método de pago adecuado.

Hay que tener en cuenta que existen diferentes opciones para pagar por Internet, ya sea en tiendas online o entre particulares. Debemos elegir la más apropiada según el tipo de compra y la confianza que tengamos en la tienda online. Pongamos ahora dos ejemplos:

  1. El caso de las tarjetas de crédito o débito. Utilizar estas tarjetas para el pago es cómodo y rápido, ya que se realiza con la información contenida en la propia tarjeta, es inmediato y puede ser muy seguro. Sin embargo, no es el mejor método si tenemos alguna duda sobre la fiabilidad de la web. Ya que estamos proporcionando toda la información necesaria para realizar compras. Para evitar que el comercio pueda acceder a los datos de la tarjeta, muchas tiendas y servicios online usan los TPV virtuales con autenticación. Con ellos son las entidades bancarias las encargadas de verificar la autentificación de la tarjeta y de la protección de los datos bancarios del cliente. Este sistema es utilizado actualmente por Visa (Verified by Visa) y Mastercard (MasterCard SecureCode).
  2. Las plataformas de pago. Son servicios independientes que actúan como intermediarios entre nosotros y el vendedor. La de mayor uso es PayPal. La principal ventaja de estas plataformas es que el propietario de la tienda no tiene acceso a nuestros datos de la tarjeta de crédito. Además, estas entidades regulan los cobros y pagos, actuando como mediadores en errores y posibles fraudes. Sin embargo, dado que vamos a proporcionar a estas plataformas nuestros datos bancarios (tarjeta o cuenta), debemos informarnos de las medidas de seguridad y de qué garantías ofrecen en caso de fraude.
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