La entidad almeriense, a través de su Fundación, acometerá una rehabilitación integral del edificio para devolverle su capacidad para generar impacto cultural, social, económico e institucional.
Cajamar y el Círculo Mercantil e Industrial de Almería han alcanzado un acuerdo que contempla la adquisición de los derechos de explotación del Teatro Cervantes, la ejecución de un plan de rehabilitación integral del inmueble y la puesta en valor del activo como infraestructura patrimonial y cultural estratégica para la ciudad de Almería. El objetivo de Cajamar es recuperar para la ciudad este edificio catalogado como Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento, elemento esencial del desarrollo urbano y cultural de la ciudad.
En la actualidad, el edificio se encuentra muy deteriorado por falta de mantenimiento, por lo que Cajamar acometerá una rehabilitación integral del edificio, cuyas obras comenzarán lo antes posible, una vez obtenidas las licencias pertinentes, con el fin de mantener el patrimonio almeriense y devolverle a la ciudad uno de los edificios emblemáticos e imprescindibles de su agenda sociocultural.
Para ello, Cajamar realizará los estudios técnicos necesarios para acometer la rehabilitación y recuperación de este activo cultural y patrimonial de referencia para Almería, con capacidad para generar impacto cultural, social, económico e institucional, reforzando el compromiso territorial de la entidad y permitiendo desarrollar una programación cultural propia desde un espacio emblemático de la ciudad.
La transacción, a través de la Fundación Grupo Cajamar, consiste en un contrato de arrendamiento por el total del edificio, a excepción de los espacios actualmente en uso para la actividad social de Círculo Mercantil, por un plazo de 100 años. De esta manera, a falta de la recuperación de los locales (actualmente para uso de establecimientos de hostelería), el Teatro Cervantes restablecerá su esplendor y el acceso de entrada por el Paseo de Almería, ya que hoy en día su entrada principal se sitúa en un lateral del edificio, en la calle Poeta Villaespesa, número 1 de la capital.
El acto de firma ha tenido lugar esta mañana al que han asistido el presidente de la Fundación Grupo Cajamar, Roberto García Torrente; el vicepresidente primero de Cajamar, José Luis Heredia; el presidente del Círculo Mercantil e Industrial de Almería, Francisco Balcázar, y su vicepresidente, José González.
Roberto García Torrente ha afirmado que “para Cajamar este acuerdo es uno de los objetivos cumplidos, ya que, tras su rehabilitación integral, devolveremos a la sociedad almeriense un edificio que es el símbolo del desarrollo de Almería, y recuperaremos su capacidad para ser motor cultural, social, económico e institucional en la vida de nuestra ciudad y provincia”. Asimismo, ha recordado que, en los últimos años, Cajamar lleva desarrollando una amplia actividad cultural en la ciudad y la provincia, destacando la representación de la ópera La Traviata en Almería, el ciclo de conciertos del Cable Inglés, el ciclo de conciertos Cajamar con la OCAL; así como otras fuera de Almería, como la colaboración con el Palau de Les Arts, de Valencia y el patrocinio de la ópera Carmen en el Festival Camp de Mart de Tarragona.
Por su parte, la Junta Directiva del Círculo Mercantil ha expresado: «Para el Círculo Mercantil, este acuerdo supone mucho más que el arrendamiento de un edificio emblemático. Es una apuesta de futuro para garantizar que el Teatro Cervantes siga siendo un referente cultural al servicio de Almería y de toda la provincia. La principal finalidad de este acuerdo es preservar el uso para el que el Teatro Cervantes fue construido hace más de un siglo: ser un espacio dedicado a la cultura, al encuentro de la sociedad y a la difusión de las artes”.
“Hemos querido confiar este proyecto a una institución tan sólida y comprometida como Cajamar y su Fundación, con quienes compartimos una misma visión estratégica: entender la cultura como un motor de desarrollo social, educativo y económico para nuestra provincia. El hecho de que una entidad almeriense, profundamente arraigada a esta tierra, asuma este compromiso nos ofrece la mejor garantía para que el Teatro Cervantes afronte el futuro con estabilidad y ambición”, ha manifestado.
Por último, ha destacado que “este acuerdo, concebido con vocación de permanencia y a muy largo plazo, permitirá proteger el valor histórico y patrimonial del Teatro Cervantes, reforzar una programación cultural de calidad y asegurar que este espacio continúe siendo un símbolo vivo de la cultura almeriense para las próximas generaciones».
Contexto histórico y urbano de la construcción del Teatro Cervantes
Durante el siglo XIX, Almería experimentó una transformación profunda ligada al crecimiento económico impulsado por la minería, la agricultura y el comercio marítimo. Esta expansión vino acompañada de un cambio en las estructuras sociales y en las formas de interacción ciudadana, consolidando un nuevo modelo de ciudad más abierta, dinámica y orientada al progreso.
El surgimiento de una burguesía local con capacidad económica y aspiraciones culturales dio lugar a la construcción de nuevos espacios de ocio y representación social, como teatros, casinos y asociaciones culturales. En este contexto, el Teatro Cervantes emerge como una infraestructura clave para reflejar el progreso de la ciudad. Su construcción responde a la necesidad de dotar a Almería de un espacio escénico de primer nivel, comparable a los existentes en otras ciudades españolas y europeas.
El proyecto de construcción tiene su origen en 1866, sin embargo, las dificultades económicas, técnicas y organizativas retrasaron su ejecución durante décadas. Finalmente, fue inaugurado el 16 de julio de 1921, para dedicarlo a actividades culturales y recreativas. El arquitecto Enrique López Rull diseñó en 1898 esta construcción monumental, de estilo ecléctico, ya que engloba distintos estilos —clásico y modernista— con una clara intención monumental.
La fachada principal está orientada al Paseo de Almería y presenta una cuidada composición arquitectónica con elementos decorativos que refuerzan su identidad cultural. Mientras que el interior del teatro responde a la tipología clásica italiana, inspirándose en los grandes teatros europeos, con una sala en forma de herradura, tres niveles de palcos y un escenario con embocadura ornamentada. Este espacio de gran calidad estética y acústica, cuyo diseño se sitúa en la tipología de los teatros italianos, cuenta con techos artesonados dorados, pinturas alegóricas y decoración en escayola de gran detalle.
El Teatro Cervantes ha sido considerado siempre como un motor cultural del centro de Almería, contribuyendo a su revitalización, a la vez que es percibido como símbolo del pasado cultural, espacio de memoria histórica y referente urbano del centro de la ciudad.








