Hemos pasado de “todo el mundo puede comunicar y publicar” al “todo el mundo puede generar contenido”. Por eso, la llegada de la inteligencia artificial ha cambiado la forma en que las organizaciones se comunican.
Hoy cualquiera puede producir contenido rápido, correcto y aceptable. Pero ahí está el problema: lo “aceptable” se ha convertido en norma, y cada vez más marcas empiezan a sonar igual.
La IA ha democratizado la escritura, pero también ha creado un nuevo desafío. De esta forma, si todos usamos las mismas herramientas sin una guía clara, es fácil que todos acabemos diciendo lo mismo. Es la clave del branding en la era de la automatización y por qué la marca importa más que nunca.
Nos basamos en que la identidad diferencia. Y en que la marca se convierte en el principal atajo de confianza en un entorno saturado de contenidos similares. Cuando la producción se abarata y se acelera, lo escaso ya no es el contenido, sino el estilo y el criterio.
Lo importante en el actual entorno es que la marca ya no es lo que una empresa dice, sino el criterio que mantiene cuando todo lo demás puede generarse automáticamente.
Para ello hay que actuar con determinación de forma que no se trata de ocultar que se trabaja con IA, sino de evitar la indiferenciación emocional. Necesitamos lograr que nuestra marca destaque por mantener una voz clara y que no sea neutra. También porque asumirá posiciones ante diversos contextos diferenciales.
La diferencia clave: de lo que dices a lo que haces
También pueden realizarse cambios oportunos para generar contenido automatizado cuando pasamos del storytelling a un impecable storydoing.
De esta forma, en la posición anterior la la marca contaba historias cuando ahora la marca opera sistemas que generan historias a través del contenido, las interacciones, las respuestas y la conversación.
La diferencia clave es que el branding anterior se nutre de un contenido genérico, intercambiable; y con el nuevo branding en la era de la automatización se debe llegar a lograr un contenido reconocible, incluso sin logo.








