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Qué es mejor: ¿vender en vida, donar o dejar en herencia?

Qué es mejor: ¿vender en vida, donar o dejar en herencia?

Entre vender y donar/heredar:

Suele tener mayores ventajas el vender en vida, siempre y cuando se cuiden unas mínimas reglas de valoración de los bienes en escritura, para evitar comprobación de valor, complementarias y sanciones, y se tenga liquidez o ahorros para hacer frente a impuestos.

Tanto en venta como en donación, los impuestos pueden variar dependiendo del precio de compraventa, del importe de la donación, la edad de los compradores, si se trata de una familia numerosa, si se va a destinar a vivienda habitual y permanente,  y sobre todo la Comunidad Autónoma donde haya que liquidar, y de ahí la complejidad de ofrecer una respuesta cerrada o única a la pregunta de referencia.

Los impuestos a pagar por la venta o por la donación, para el que vende o dona son los mismos, porque en ambos casos se debe liquidar por IRPF si existe ganancia patrimonial y se asumirá la plusvalía municipal.  En ventas el comprador liquidará por ITPAJD y en donaciones por (ISyD), siendo normalmente más ventajoso ITPAJD, aún cuando dependerá del bien transmitido y bonificaciones y/o reducciones que pueda tener la comunidad autónoma en donaciones. Murcia y Madrid son muy ventajosas en donaciones, pero también en herencias a favor de cónyuges y descendientes.

Entre donar o dejar en herencia

En términos generales se considera que la herencia es la opción más recomendable, por motivos fiscales, aún cuando no hay una respuesta única al variar los impuestos según la comunidad autónoma.

A pesar de existir una ley a nivel estatal (Ley del ISyD), cada comunidad puede aprobar las deducciones y bonificaciones que estime convenientes, y en estos casos, Andalucía por ejemplo, sale perdiendo, y Canarias, Baleares o Murcia son ganadoras, por las bonificaciones y reducciones que mantienen sobre todo en transmisión de vivienda habitual o empresa familiar.

En el caso de una herencia, el impuesto de sucesiones se liquida en la Comunidad Autónoma donde residía el fallecido (donde tuviera su residencia habitual durante el mayor tiempo de los últimos cinco años anteriores al momento del fallecimiento), independientemente de dónde vivan los herederos o de la ubicación del inmueble, y en caso de una donación de una vivienda, lo importante es la ubicación del inmueble. Este aspecto hay que tenerlo muy en cuenta ya que puede darse el caso de que en la CCAA donde reside el dueño de la vivienda tenga bonificado el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, pero donde se ubica el inmueble, no, o al revés.

Ventajas e inconvenientes de heredera/donar

La herencia suele ser más barata, salvo excepciones como Madrid o Murcia, donde hay  bonificaciones en la cuota marginal de hasta el 99% del impuesto sobre las donaciones de padres a hijos, y el impacto del IRPF para el donante se reducirá drásticamente gracias a una serie de reducciones fiscales. Lo mismo ocurre en caso de donación de la vivienda habitual con reserva de usufructo para el donante.

Aún cuando en la donación cedes sin contraprestación, estás obligado a integrar en la declaración de la renta la ganancia patrimonial derivada de la vivienda de la que te desprendes, por ejemplo, como si se tratara de una compraventa, pero conoces la fiscalidad en el momento de realizarla, mientras que  en la herencia no sabemos cuál será la tributación en el momento del fallecimiento.

3ª En la donación te aseguras de recibir lo donado, evitando que la persona que dona pueda cambiar su voluntad. En la herencia aún cuando haya mayores bonificaciones y reducciones en términos generales,  puede cambiar de parecer el causante.

A diferencia de lo que ocurre en una donación, junto con los bienes que se heredan, se transmiten también las deudas, salvo aceptación a beneficio de inventario o renuncia. El heredero deberá abonar por tanto tanto el impuesto sobre la plusvalía como el de sucesiones además de responder de las deudas. En la donación el donatario debe abonar tanto la plusvalía como el impuesto sobre donaciones, pero no hereda deudas.  

Las donaciones se encuentran muy bonificadas en muchas Comunidades, sobre todo si se trata de dinero en efectivo y si se transmiten bienes que hayan generado plusvalías (acciones, fondos, viviendas, etc.), pero a veces, lo que se ahorra en el Impuesto de Donaciones hay que pagarlo en el de la Renta, y por ello, se aconseja hacerlo de forma parcial, transmitiendo en vida determinados bienes, aprovechando los beneficios fiscales de la Comunidad, y dejar para la herencia los que estén exentos de tributar en Sucesiones (empresas familiares, la vivienda habitual o determinados seguros de vida, entre otros).

 

CONSEJOS para el caso de dejar en herencia, por no existir liquidez suficiente para afrontar impuestos:

 

  1. PARTIR, ENTRE MUCHOS, Y MUY CERCANOS.-  Cuanto más herederos, mejor. El de Sucesiones es un tributo progresivo, de tal manera que, cuanto más se recibe, más se paga. Por ello, es aconsejable dividir la herencia, entre todos los beneficiarios posibles, siempre dentro de la ley y en lugar de dejarlo todo para el cónyuge, (un de ti para mí, ya obsoleto), vale la pena repartir también entre los hijos o utilizar el tercio de mejora para hijos y nietos.
  2. TRANSMITIR LOS BIENES QUE MENOS RENTAS GENEREN – Ante una donación, todos los rendimientos que genere un activo, aunque no paguen el Impuesto de Donaciones, sí que se deben incluir en la Declaración de la Renta del donatario. Por ello lo más aconsejable es dejar para la herencia «aquellos productos que no acumulen rentas, como las acciones sin dividendo o los fondos de inversión, porque «el rendimiento generado de estos activos no tributarán en el IRPF de quien los reciba por herencia
Maria Victoria Garrido Peña

Gerente Consultoría y Contratación. Servicios Jurídicos.